Destino Montañas

Las altas, medias y bajas montañas nos ofrecen una variedad excepcional de paisajes y actividades: el destino de Occitania, Pirineos-Mediterráneo está bien preparado para tocar la partitura de las cuatro estaciones del turismo de montaña.

Más que cualquier otra,la región Occitania, Pirineos-Mediterráneo ofrece a los amantes de la montaña un soberbio concierto de las cuatro estaciones: primavera, verano, otoño e invierno. Estas montañas ofrecen una extraordinaria diversidad de paisajes y placeres.

Montañas: un concierto de las cuatro temporadas

Además de los grandes espacios y de los deportes de invierno, el destino Sud de France se beneficia del raro privilegio de proponer actividades en dos macizos totalmente diferentes: en primer lugar, los Pirineos, de Cauterets a Puyvalador, donde unas 33 estaciones ofrecen sus equipamientos más modernos y unas actividades invernales cada año más diversificadas: raquetas de nieve, barranquismo, trineos, snowbike, buceo bajo el hielo, etc. Después, los macizos de las Cévennes, la Margeride y el Aubrac, con sus 9 espacios dedicados a los placeres de los deportes de nieve y del esquí de fondo en el Aveyron, el Gard y Lozère.

Así pues, deportes de invierno, pero con el deseo de mantener los equipamientos a una escala humana y de poner en valor los paisajes y un patrimonio auténticos y extraordinarios. Junto a las pistas de esquí de Piau Engaly, de Laubert-Plateau du Roy o de Peyragudes, la naturaleza conforma un entorno de ensueño, con sus bosques de heveas, sus pinos y sus panoramas de los Pirineos, desde el Pic du Midi de Bigorre o las Cévennes hasta la cumbre del Mont Aigoual. Una filosofía de vida y de bienestar, que también se decanta por el termalismo y el termoludismo, para que el destino Occitania-Pirineos Mediterráneo siempre esté a la vanguardia.

Y, finalmente, en esta región, donde la buena vida es una constante permanente y omnipresente, la temporada de invierno no podría ser más propicia para el descubrimiento de las riquezas y de los matices de la gastronomía de nuestro sur. Este invierno estara cálido en Occitania-Pirineos Mediterráneo, una tierra rica en bonitas escapadas, estancias en la montaña y descubrimientos del patrimonio.

Pirineos, Cévennes, Aubrac y Margeride: hay muchos macizos montañosos para proponer una oferta inigualable de actividades invernales, desde el esquí al senderismo, pasando por el termalismo y la gastronomía.

Estaciones de los Pirineos

¿Tienes ganas de montaña este invierno? La región de Occitania-Pirineos Mediterráneo ofrece unos destinos muy atractivos. Y no faltan opciones para satisfacer a todo el mundo. Por supuesto, el esquí, desde los Altos Pirineos a los Pirineos Orientales, pasando por el Alto Garona, el Ariège y el Aude. Además, las estaciones se esfuerzan cada año en modernizarse para satisfacer más a las familias, a los amantes de las sensaciones fuertes, a los esquiadores principiantes experimentados, a los principiantes y a todos los no esquiadores, que deseen disfrutar de los placeres de la nieve. Todas las estaciones, o casi todas, poseen ya un snowpark; han creado pistas para la práctica con raquetas; disponen de espacios para trineos o senderos para practicar senderismo en la naturaleza, etc.

A menudo, las actividades propuestas son muy originales: esquí nocturno, boarder-cross, paseo en trineo de perros, barranquismo de hielo... Es imposible aburrirse en los Pirineos. ¡Consulte la guía para elegir bien su estación pirenaica! Los buenos lugares para comer unaraclette(queso fundido con jamón), las mejores tarifas de forfait, las novedades específicas, estación por estación: te lo contamos todo.

Estaciones de Cévennes, Margeride, Aubrac

Las estaciones de esquí del Aubrac y de las Cévennes, pasando por la Margeride,son apreciadas por sus espacios únicos y preservados, así como por su ambiente familiar. Lejos del bullicio de la ciudad y de las grandes afluencias de esquiadores, estas estaciones a escala humana han apostado por la autenticidad. Las montañas suaves permiten una amplia gama de actividades de esquí tanto para principiantes como para esquiadores experimentados: cada uno a su propio ritmo. Las pistas atraviesan las vastas extensiones de las mesetas altas, se adentran en los bosques estatales reforestados con abetos, piceas y hayas, bordean los lagos, descienden por las cimas del Aigoual o del Mont Lozère, imponiéndose un alto para admirar sus magníficos panoramas. Reino del esquí de fondo y de las raquetas de nieve, las estaciones salpican la Lozère, el Aveyron y el Gard, a menudo en el corazón del Parque Nacional de las Cévennes, también ofrecen la posibilidad de realizar hermosos descensos de esquí alpino y de lanzarse al snowkite. El encanto de las zonas nevadas se combina con el descubrimiento del patrimonio arquitectónico, de las iglesias románicas, las cabañas de pastores, las granjas tradicionales, las casas de piedra y techos de lajas... sin olvidar la gastronomía, que caracteriza la diversidad de los productos locales.