Relajación deporte o deporte de aventura, aquí, es una fuente de encanto

Entre las zonas continentales y sus costas, del destino Occitanie/Pirineos-Mediterráneo. se beneficia de una diversidad extraordinaria, que lo convierte en el lugar ideal para unas vacaciones activas y relajantes. Entre el kitesurf y el spa, todo es diversión.

Beneficiándose de territorios que, para muchos, quedan lejos de las grandes epopeyas industriales, la región tiene el privilegio de poseer grandes extensiones que han permanecido en estado natural. Este espléndido patrimonio hace de esta región un lugar donde el turismo se combina con la
aventura, ya sea en la costa con el kitesurf o la vela, o en tierra firme para el senderismo en las Cévennes, los Pirineos o en las Causses. Deporte de relajación o deporte de aventura, aquí todo es una fuente de maravillas. Pero también es un destino de relajación de primer nivel, ya que, con 30
estaciones termales, la región figura en el podio de las regiones termales de Francia.

Kitesurf 

De Port-Camargue a Canet, los doscientos veinte kilómetros de la costa mediterránea visitada por el mistral y la tramontana ofrecen olas a la altura
de los deseos de sus apasionados. De hecho, la mitad de kiters practican este deporte en nuestra región. Diecinueve spots de kitesurf están referenciados por la Federación Francesa de Vuelo Libre. Hay spots para todos los deseos: desde los más accesibles para los principiantes a los más deportivos para los expertos y los amantes de las sensaciones fuertes. Gracias a la tramontana, la costa del Aude es también el paraíso para los amantes del windsurf y de otros funboard. Frente a los salvajes acantilados de Port Leucate, la playa de Conssoules, en Franqui, se cuenta entre los mejores spots de Europa, a la que acuden principiantes y expertos. ¡Y los monitores y que sus siete escuelas de Kite están desbordados en verano!
Y es aquí donde se reúnen los mejores riders internacionales: el Mundial de Viento. El spot de Gruissan, ideal para el freestyle, el slalom y la velocidad, está reservado a los profesional de las sensaciones fuertes y acoge cada primavera el Defi Wind. Saint Pierre-sur-Mer, donde tiene lugar la Copa de Europa junior de Kitesurf, desarrolla numerosas actividades para los jóvenes deportistas. En el Gard, la playa sur de Grau du Roi- Port Camargue es también una buena alternativa para hacer sus primeras olas. La Taramanières, en Agde, hará las delicias de los amantes del freestyle. Con viento favorable, los riders de larga distancia prefieren Villeneuve-les-Maguelone, donde tiene lugar, en mayo y durante cuatro días, el Festikite.

Paddle

Fácil, divertido, para pasear, más deportivo para el surfing, la carrera o la práctica de rafting, el Stand Up Paddle tiene la ventaja de no necesitar viento... Un curso en la escuela sigue siendo la mejor manera de aprender las posturas y gestos adecuados. Los spots organizan cursos de iniciación,
perfeccionamiento y paseo. La visión que permite determinar la situación en la plancha, hace del Paddle una práctica ideal para el paseo náutico. Algunas rutas ya son legendarias: el bucle de Ponant en la Camarga, los canales de Palavas-les-flots, el Canal du Midi, las calasdel Cabo Bear o el lago de montaña Génos-Loudenvielle y, mucho más agitados, la Raspes del Tarn o el río Axat. El Stand Up Paddle es un deporte incluido en la Federación Francesa de Surf.

Vela

La vela sigue siendo el deporte náutico más practicado en la región, que cuenta con veinte escuelas de vela, que reciben a más de 27 mil estudiantes
durante el verano. Curso de vela colectivo o individual, Jardin des Mers, Voile Moussaillon para los más jóvenes, curso 100% vela para un primer acercamiento o un perfeccionamiento, curso de catamarán, de velero o de paseo para el ocio: hay muchísimas posibilidades. La vela también se
practica en las lagunas junto al mar: Thau, Barcarès, Sigean y en las continentales: lago de Gimone (Alto Garona y Gers), lago de Villefort (Lozère). Varios puertos deportivos como los de Sigean, Thau o Peyriac-de-mer, ofrecen cursos y paseos para personas con discapacidad.

Aventura submarina

Famosa por sus calas de aguas transparentes y por su fauna y flora, la Costa Bermeja posee los fondos marinos más bellos. Pero el extraordinario paisaje submarino de Cap d'Agde y las fallas y mesetas rocosas de Palavas figuran en la lista de los sitios favoritos de los buceadores. Los amantes de los pecios se aventurarán en alta mar desde el Espiguette o de Port-la-Nouvelle en busca de un remolcador o un carguero japonés de vapor, mientras que el estanque de Thau promete un encuentro único con los caballitos de mar.

Aguas bravas

Cascadas, ríos tumultuosos y torrentes de montaña ofrecen todos los ingredientes para añadir una dosis de adrenalina a los deportes de aguas bravas. Saltar a las pozas de agua cristalina del cañón de Llech, considerado uno de los más bonitos de los Pirineos o seguir el río Agly por las magníficas gargantas de Galamus; descender por los toboganes de Chassezac, conocida como “La Perla de las Cévennes”, en el fondo de una profunda garganta de trescientos metros; probar las sensaciones extremas en los torrentes de la sima del Infierno, en el Alto Garona; disfrutar de los juegos de agua y los descensos en rappel en el valle de Gaves o descubrir el entorno agreste y las sensaciones fuertes en el cañón de Vialais o en el macizo del Caroux. Todos ellos constituyen algunos de los muchos placeres para compartir...

Escalada

Con más de 70 kilómetros de vías, Ariège es el primer departamento pirenaico, tanto en términos de equipamiento como de escuelas de escalada. Desde la Rocher École (escuela de escalada), dedicada al aprendizaje de los fundamentos de la escalada, hasta la montaña Dent d'Orlu, con placas compactas y alargadas en una cresta aérea, cada escalador puede elegir su vía. También está la variedad y la belleza del Caos de Targasonne, cerca de Font-Romeu, del Pic de Maupas, cuyo paso por el glaciar requiere piolet y crampones, de los acantilados calcáreos de las gargantas del Tarn y de la Jonte, cerca del vuelo majestuoso de los buitres, de los acantilados de la Clape, con vistas al mar, o incluso de la Roc d'Anglars, con vistas al pueblo de Saint-Antonin-Noble-Val y al valle del Aveyron. Son muchas las formas de llegar a la cima. Las pistas de aventura por caminos vertiginosos y la diversidad de lugares en la región es ideal para los principiantes y también para los más experimentados, al reunir todo tipo de escalada, grietas, paredes verticales, desplomes, placas, etc.

Sensaciones y emociones en vía ferrata

Entre la escalada y el senderismo, la vía ferrata es una buena manera de experimentar sensaciones fuertes. En acantilados colgados sobre los ríos y atravesando los cañones con puentes colgantes o tirolinas, varios circuitos adaptados a diferentes públicos (desde principiantes hasta expertos) permiten descubrir la región desde un ángulo diferente.

Vuelo libre

Bautismo aéreo en biplaza en un curso de iniciación. Numerosos lugares permiten experimentar las sensaciones del vuelo libre y, para los más experimentados, volar en soledad. El valle del Louron es considerado la “Meca” del vuelo libre con parapente en los Pirineos, mientras que Luchon-Superbagnères es el más alto de la región. Otros paraísos del parapente son las cornisas de Larzac en Millau, que permiten todo tipo de vuelo sobre las Grands Causses. Dominando el valle del Herault, La Serrane es un lugar emblemático situado entre el mar y las Cévennes, que se abre a los meandros del Hérault y al Pic Saint Loup. Un vuelo desde Ispagnac ofrece una nueva perspectiva sobre las gargantas del Tarn. En Cerbère, el despegue se efectúa desde el acantilado del Pic Joan, situado frente al mar...

Vías verdes

Estas vías verdes navegan de playa en playa (vía verde del Lido), atraviesan departamentos (Travesía del Aude), se incrustan en las ciudades (Toulouse-Blagnac), bordean las riberas (vía verde del Lez), se extienden sobre más 400 km a lo largo del Canal de los Dos Mares y siguen antiguas vías del ferrocarril (vía verde des Gaves). La red de vías verdes no deja de crecer. La vía verde del Alto Languedoc, "Passa Païs", es parte del Parque Natural Regional del Alto Languedoc, y la del Espiguette discurre entre lagunas y marismas hasta el mar.

La bicicleta, otra manera de descubrir la región

La bicicleta es una invitación a la itinerancia y ocupa un primer puesto en la región. Y también es ecológica, ya que permite recorrer kilómetros, mientras se disfruta de los paisajes que se atraviesan y realizar paradas contemplativas o etapas en los pueblos. Muchos circuitos cruzan el territorio, para caminar unas horas o durante un día, mientras que otros lo atraviesan de un extremo al otro para disfrutar de varios días de aventura. Algunas rutas siguen caminos legendarios, como el de Santiago de Compostela, y otras discurren por las riberas, como el del Canal de los Dos Mares, que une Sète con Valence d'Agen. Desde el paseo por la ribera del Lot hasta los viñedos de Cahors, la ciclovía del valle del Lot conduce al descubrimiento de
las famosas bastidas medievales.

Senderismo

Sus cuarenta y de dos mil kilómetros de senderos señalizados permiten descubrir, en forma de etapas y durante varias semanas o varios días (tanto en circuito de una hora como de hasta un día) los grandes espacios, los pueblos más bonitos y el patrimonio excepcional del destino Occitanie/Pirineos-Mediterráneo.

Golf a su medida

Recorrer de 6 a 8 kilómetros de caminata, serpenteando por los fairways en un entorno mágico y bajo un cielo amable, marca necesariamente la diferencia. Pequeño recorrido de seis a nueve hoyos, recorrido paisajístico de 18 hoyos... Desde los Pirineos hasta el Mediterráneo unos sesenta campos de golf catalogados en la región.

Presentes en toda la región, las estaciones termales han conseguido transformarse

Desde la Lozère hasta el Aude, del Gard al Gers, pasando por el Aveyron, y desde los Pirineos Orientales hasta los Altos Pirineos30 estaciones termales acogen cada año a cientos de miles de visitantes en sus edificios, a menudo inalterados desde el Segundo Imperio. Napoleón III y la élite industrial y cultural de la época dieron una reputación incomparable a todas estas localidades, que poseían en su territorio una riqueza inagotable: sus manantiales de aguas termales. Ya sean sulfurosas o saladas, ya estén indicadas para el tratamiento de enfermedades reumáticas, ORL o dermatológicas, estas aguas han suscitado el entusiasmo de un público privilegiado, que acudía a estos establecimientos para tratarse (un poco), mostrarse (mucho) y pasarlo bien (alocadamente). Ambas guerras acabaron con estas excentricidades. Son balnearios, a menudo suntuosos, en los que el agua fluye siempre de los grifos. Sin embargo, en la actualidad, los balnearios se han popularizado y ofrecen instalaciones médicas ultramodernas. Su situación geográfica les ha permitido abrir sus puertas a un público distinto y ofrecer actividades de balneoterapia en un entorno propicio para el ocio, el esquí (en las estaciones de los Pirineos y de Lozère), el senderismo e incluso la gastronomía. Mediante la adaptación a esta nueva demanda de bienestar, estos balnearios han ganado su apuesta: transformar una práctica obsoleta en una actividad joven y dinámica. Barèges, Balaruc-les-Bains, Lamalou-les-Bains, Cauterets, Luchon, Ax-les-Thermes, Avène, La Chaldette, Bagnèresde-Bigorre o Lectoure están asociados ahora a tratamientos médicos reconocidos y a una nueva forma de “tomar las aguas”.

Del spa al termoludismo 

Ya sea Amélie, Molitg-les-Bains, Prats-de-Mollo, Lectoure, Barbotan-les-Thermes, Cransac-les-Thermes, Argelès-Gazost o Lamalou-les-Bains, muchos centros ya incluyen el spa termal en sus ofertas de servicios. Y, ahora, el termoludismo, cuyo objetivo es satisfacer las demandas de bienestar y de ocio, se está desarrollando en Ax-les-Thermes, Cauterets, Saint-Thomas-les-Bains, Llo, etc.